lunes, 22 de junio de 2009

chicago

dormir en un tren es muy difícil. lo es incluso pasando la noche en un coche cama. pasar la noche en un asiento hace que descansar sea casi imposible. a pesar de todo, no puedo quejarme puesto que el tren que me llevó de nueva york a chicago cuenta con pares de asientos sin ningún reposabrazos de por medio y con mucho espacio con respecto a los asientos de delante. el hecho que no tegan reposabrazos entre los dos asientos es un arma de doble fila. es perfecto si no tienes compañero, puesto que puedes usar los dos sillones como si fuera uno. el problema es cuando tienes como compañero a alguien desconocido. pasar la noche tan cerca de alguien con quien no tienes ninguna relación sin tener nada que te separe de él es muy jodido. por suerte, desde las 02_00h en que se bajo leisse estuve solo.

es curioso como el cuerpo es capaz de encontrar las posturas más inverosímiles cuando se trata de intentar dormir. basta darse un paseo por cualquier vagón de tren a las 3 de la mañana para poder admirar un auténtico derroche de creatividad a la hora lograr encontrar una posición que te permita dormir durante un rato. gente de todos los tamaños y pesos, solos o en grupo, se ensayan y ensayan posturas imposibles hasta dar con aquella en la que se consigue un equilibrio perfecto de peso y fuerzas externas. yo tengo mucha dificultar para encontrar esa posición. en las semanas del viaje por europa descubrí la importancia de llevar un cojín o sucedáneo a la hora de descansar en un asiento de tren. en aquellas semanas, después de perder un pequeño cojín que fue mi compañero inseparable durante los primeros días, ideé la forma de fabricarme uno con una vieja chamarreta reversible. el truco consiste en cerrar la cremallera, darle la vuelta a las mangas de forma que queden por dentro, y enrollarla como si fuera una alfombra. para mantenerla enrollada basta con atar un trocito de cuerda de tender la ropa. el resultado es un polifacético cogín, que puede ser más duro o más blando en función de la fuerza con la que se enrolle sobre sí mismo.

anoche me acompañó mi vieja chamarreta transformada en cojín, aunque lo cierto es que pudo hacer bien poco. los trenes que estoy tomando para cruzar estados unidos tienen un gran encanto, puesto que cruzan infinidad de pintorescos pueblos, pero eso mismo se convierte en un problema, puesto que las vías que se utilizan con vías secundarias, por las cuales es difícil mantener un tren sin que se mueva de un lado a otro como si fuera un flan. con todo, conseguí dormir unas cuatro horas, a intervalos de 30 minutos. conseguí perfeccionar dos posturas, que iba cambiando cada media hora. no es que cronometrara el tiempo que correspondía, es sencillamente el tiempo que tardaban mis músculos en entumecerse.

la última vez que me desperté alertado por los calabres de mis extremidades dormidas eran las 6 de la mañana. en ese momento decidí que ya era suficiente castigo, me incorporé, fui a asearme un poco (más malabarismos) y volví dispuesto a ordenar un poco los textos y vídeos que circulan de forma anárquica entre la cámara, el portátil y el disco duro.

poco más tarde de las 9_30h llegamos a chicago. nada más bajar me despedía de Heraclio, a quien deseé suerte, y me dispuse a tratar de aprovechar las pocas horas que tendría antes de coger el tren con destino a Houston. en sólo unos minutos ya había localizado la puerta de embarque que tendría que usar a las 13_45h, había encontrado los servicios, la salida e incluso tres o cuatro redes inalámbricas gratuitas; y es que la estación de ferrocarril de chicago es una de las mejor organizadas de todas las que conozco. la salida de la estación es, sin duda, la más impresionante que he vivido nunca. un grupo de rascacielos, colocados como si formaran el quinteto inicial de un equipo de baloncesto, me dio la bienvenida. pregunté a un tipo como podía llegar al lago michigan, y me indicó que tan solo tenía que bajar por el bulevar jackson y que daría a parar directamente al lago. me dijo que tardaría unos 45 minutos en llegar, aunque lo cierto es que podría haberlo hecho en menos de media hora. el bulevar jackson es una de las calles principales del centro de la ciudad, y está flanqueada por tantos rascacielos que el sol es incapaz de llegar a las aceras. las enormes moles de cemento están tan bien alineadas y tienen las fachadas tan cuidadas que por momentos parece que, en vez de estar en una ciudad, hemos sido disminuidos de tamaño y estamos dentro de la maqueta de la propia ciudad. es como vivir dentro del sim city. de entre todos los demás, los edificios de los bancos destacan por su magestuosidad y elegancia. enormes banderas y columnas colosales adornan a estos gigantes, dándoles una capacidad de intimidación que no había sufrido en mi vida.


paseé encantado por el boulevar, cuyas aceras bien podrían servir como pistas de patinajes por su limpieza. compré unas postales, hice algunas fotos y caminé siempre en dirección donde esperaba el impresionante lago. alguien que no sepa que chicago se encuentra a cientos de kilómetros de la costa, podría pensar que se encuentra ante el océano atlántico, puesto que la línea del horizonte de dibuja entre el cielo y el azun claro de las aguas del lago. decenas de pequeños veleros navegaban en un día brillante. caminé durante un rato por el paseo hasta que, casando por el peso de las mochilas, decidí sentarme en un banco a leer un rato. hubiese pasado allí todo el día, puesto que casi no había nadie, lo que confería a la zona una tranquilidad que era justo lo que necesitaba en ese momento: paz y descanso.

aunque, como digo, me hubiese quedado un buen rato, decidí adelantar la vuelta para aprovechar para conectarme un rato a alguna de las redes inalámbricas abiertas que había visto al bajar del tren. por el camino de vuelta caí en la cuenta de que no había comido, y que necesitaría comprar algo que llevarme a la boca por la noche. me adentré en un restaurante chino donde traté en vano de entenderme con la camarera, que hablaba inglés aún peor que yo. no quiero ni pensar la forma en la que voy a entenderme con una camarera china en pekín cuando tengo problemas para hacerlo en chicago. el caso es que, después de mucho bregar, decidí que lo mejor era dejar de intentarlo, así que le dije por gestos que decidiera ella por mí. eso sí pareció entenderlo, porque cogió un recipiente de corcho y añadió arroz y pollo con champiñones a partes iguales. coronó el plato con un rollito de primavera y lo acompañó todo con un vaso de pepsi lleno de hielo. en total me cobró 5,35 dólores. me puse a comer allí mismo, aunque después de llevar un rato y comprobar que aún me quedaba más de la mitad para acabar, determiné llevarme al tren la comida sobrante. recogí mis cosas y me dirigí a la estación. justo antes de llegar hice una última parada. el lugar: una especie de jardín donde se dispersaban dos docenas de cómodas hamacas. estaba lleno de gente que tomaba el sol mientras almorzaban, escribían, leían o sencillamente tomaban el sol sin tener que buscarse una excusa. como antes, pensé que aquel sería un buen sitio para pasar una tarde descansando. pero como antes, la realidad me recordó que tenía que volver a la estación.

al fin logré llegar, con una hora de antelación a la salida del tren, a la puerta de embarque. quise aprovechar para conectarme a internet, leer el correo, subir algunos post y sobre todo ir preparando la forma de llegar de houston a la frontera con méxico, de allí a distrito federal y reservar hostel en la ciudad. cuando más falta me hacía conectarme, no fui capaz. la mitad de las redes que supuestamente están abiertas, no son más que proxies que limitan la conexion. pero lo más preocupante es la dificultad que tiene el portátil para establecer cualquier conexión. parece haber un problema con la asignación de IP mediante DHCP. espero que no se trate de un problema de drivers, aunque tiene toda la pinta. sea como sea, voy a llegar a houston sin saber qué hacer, si quedarme o coger un tren o autobús con dirección a la frontera. no me gusta, puesto que en internet tengo gran cantidad de datos con los que cuento. si persiste el problema y no puedo usar mi portátil para conectarme a internet puedo tener problemas. sin ir más lejos, necesito ir consultando los gastos para ir aumentando la capacidad de la tarjeta de crédito. necesito una tarde para dedicarlo a estos menesteres. lástima que no pueda usar mi conexión 3g aquí, eso me tendría mucho más tranquillo.

resignado, me subí al tren en cuanto se abrió en embargo. tuve que quitarme las zapatillas y ponerme las chanclas porque me ha salido una pequeña herida en la planta del pie izquierdo. espero que no vaya a más. ahora estoy aquí sentado en mi asiento, escribiendo después de haber dado buena cuenta del resto de la comida china. tengo los pies descalzos con la esperanza de que la herida se cure por sí misma. no quiero ni pensar en las consecuencias fatales que puede traerme una puta herida en la planta del pie. mejor no adelantemoss acontecimientos.

esta noche quiero dormir. cruzo los dedos para que no se suba nadie y se siente a mi lado, aunque sospecho que no va a haber suerte. el revisor me he hecho quitar la mochila del sillón porque dice que está asignado a alguien. espero que sea una excusa, porque sea como sea es una gilipollez que le moleste que tenga la mochila en un asiento desocupado. ahora mismo son las 21_00h. me pregunto cuántas paradas quedarán hasta que lleguemos.

creo que voy a ponerme una película.

11 comentarios:

Juan Mancera dijo...

Chicago de día y Chicago de noche. Eres bueno imporvisando y a las pruebas em remito, así que no te preocupes de lo que vas a hacer en cuento llegues a Houston. No tendrás que decir la típica y repetidísima frase de :"Houston, tenemos un problema"

Espero que descanses y sane la herida del pie.

PD: Tu blog es como una droga, estoy enganchadísimo. Gracias por compartir tus peripecias con todos nosotros

marivi dijo...

Hola Pedro! Aquí una más de las decenas de personas engachadas a tus historias. Está claro que de este blog tiene que salir un libro bien encuadernadito, porque es buenísimo!
En ciertos momentos he llegado a tenerte envidia por estar en los sitios en los que has estado o en los que estarás y sobre todo por tu falta de miedo... Pero para qué vamos a engañarnos, yo en tu lugar a la primera de cambio hacía una parada en un hotel de 5 estrellas y de ahí no me movía ni dios :D y más feliz que ná!
Que la herida del pie se cure pronto y no llegue a fastidiarte ni un minuto más de tu glorioso viaje.
Te sigo leyendo, un saludo!

Felipe dijo...

Hola Pedro..
Al igual que el resto...yo también estoy enganchadísimo a tu blog!!

Ánimo y cuídate ese pie!! Un abrazo... :-)

juan dijo...

shicago que recuerdos.... aunque no he estado ahí solo me acuerdo de no me pises que llevo chanclas....


Y esas calles de Shicago
que yo tanto frecuento
(y yo)
(y yo)
y esos cubos de basura
y esos negritos muertos
(de jambre)
y hay que ver la injusticia que es
ir por una calle de Shicago americana
(igual que en Dos Hermanas)
......................

Bachiller dijo...

"parece haber un problema con la asignación de IP mediante DHCP. espero que no se trate de un problema de drivers"... hmmm, ¿usted no será informático por un casual? ¡Esa frase no es digna de un escritor que se precie!

román dijo...

DHCP, IP, Driver, que imaginación!!!!
Seguro que no probaste a reiniciar....

Anónimo dijo...

Contrátale a Ingenia soporte "best effort" para esas atender a esas incidencias ;)

Te sacarán de cualquier apuro.

natalia dijo...

hola pedro :-) yo te voy a meter el dedo en el ojo :-P
Tienes una falta de ortografía en este artículo y una palabra fuera de contexto (que me temo que te la haya cambiado un corrector automático) :-( aunque eso sería impropio de tí... Por favor, no me digas que usas un corrector, por favor, por favor...

un millón de besos que te arropen.

Sergio dijo...

Ya vez como aquello de hacerte objetor a la larga no te ha servido pa na, mira que te lo dije.....

Si hubieras ido a la mili hubieras aprendido hacer una almohada con un tabardo (seguramente que ni sabes lo que es) je je.....

Es lo primero que aprendes a dormir de cualquier forma y situacion, incluso en pie.

Lo de la rajita en el pie, pues mas de lo mismo con unas buenas botas militares y en medio de la pista de aterrizaje del aeropuerto y en pleno Agosto, pues me rio yo de tu rajita......

Ademas no te has echo un hombre, ya que no juraste bandera.....

Lo del ordenador ya lo veo mas complicado.....

PUTA MILI OE

Torrance dijo...

estoy en managua, hace un calor del carajo que no me deja dormir y ya he pagado los 20 cordobas que cuesta una hora, asi que voy a responder a algunos comentarios (el teclado es muy raro, asi que paso de poner tildes, lo siento natalia)

juanillo, el pie esta estupendamente. me puse las chanclas durante un par de dias y mano de santo. yo tambien estoy enganchadisimo a vuestros comentarios. como prueba, las vueltas que he tenido que dar para encontrar internet en managua xDDDDDDDDDDDDDDDDDD

marivi, gracias por los animos. de envidia nada, que haciendo calculos, con la pasta que me voy a gastar podria estar comiendo espetitos de sardinas y tintitos de verano durante 10 anyos seguidos jejejej. tu di que si a los hoteles de cinco estrellas!!

felipe, yo si que estoy enganchado a escribir y a leeros... ; )

juan, temazo temazo. como no he caido!!! xDDD

bachiller, fue un momento de debilidad pasajero, no volvera a ocurrir!!

roman, reinicie y se arreglo jejejeje

anonimo, que mala leche tienes... xDDD

natalia, te echaba de menos!!!! una falta???? pocas son. si probaras a escribir en ese teclado en un tren en marcha, ibas a flipar. y no te digo nada si escribes subiendo en bus las montanas por las carreteras nicaraguenses... flipa!! corrector ortografico???? NEVER!! releere el post, pero es que el ritmo que llevo es brutal. escribo incluso mientras me ducho!! tomaos los post como borradores, como notas sueltas. ya me gustaria poder tomarme el tiempo de darles forma adecuadamente. estan escritos del tiron, sin revisar. vale, basta de justificaciones. SI, TENGO FALTAS DE ORTOGRAFIA!! EA!! xDDDDDDDDDDDDD

sergio, ya te hubiera gustado a ti hacer la mili en la biblioteca de un instituto como yo jejejejjeje

Julia dijo...

Yo no he hecho la mili, pero cuídate los pies.
Un beso.

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