miércoles, 15 de julio de 2009

el río de la plata

día 8 de julio del año 2009 de vuestro señor

despierto de frío. me asomo a la ventana buscando una referencia de la hora que puede ser y lo ùnico que puedo ver es el cristal empañado. es de noche, eso sí. son las 7 de la mañana. las vacas siguen dormidas, aunque imagino que no tardarán en despertar. bajo al piso inferior del autobús y me sirvo yo mismo el café. "SÍRVASE USTED MISMO EL CAFÉ", dice el cartel. el autobús es muy cómodo, lo que me ha permitido dormir de un tirón. no sé hasta que hora estuve escribiendo anoche, pero fue hasta muy tarde, quizás las cuatro. según se aclara el día, puedo comprobar que el paisaje sigue siendo argentino, sigue habiendo eternos llanos que desaparecen por la curvatura de la tierra. sigue habiendo vacas, ya despiertas y cabizbajas, sigue habiendo charcas y granjas de caballos, y pequeños bosques de quita y pon. el autobús sigue circulando por larguísimas rectas que hacen que dormir y mear sea fácil.

después del café me he tomado un par de manzanas, con lo que he acabado con la reserva que me traje de córdoba. la fruta me dura horas; no puedo resistir las ganas sabiendo que las tengo a mano. las galletas del desayuno las he tirado. después de los excesos en córdoba, he decido retomar la senda de la comida sana, al menos dentro de lo posible. se acabaron los dulces a todas horas, ahora me centraré en fruta, verdura, pescado y algo de carne. también quiero empezar a regular los horarios, no puedo andar comiendo cada vez que tengo oportunidad.

llegamos a la terminal de autobuses a las 10_15h. como me adelantó el tipo del autobús, llegamos con casi dos horas de retraso, pero no me preocupa, tengo tiempo de sobra. cambio dinero y me aseo un poco en los mejores servicios que he visto en mi vida. hay un tipo que está pendiente de tí y que te pasa una toalla cuando te estás lavando las manos. no te espera en la puerta, te la acerca y espera a que termines para quedarse con ella.

-aquí tiene una toalla, amigo.
-gracias. tenga.
-no aceptamos propinas, amigo.
-vaya, lo siento.
-no hay de qué, amigo.
-gracias, hasta luego.
-suerte, amigo.


junto al bote de jabón hay otro bote de crema hidratante para las manos. me gusta este sitio. lo siguiente es acercarse a una oficina de información para saber cómo llegar al centro y luego al aeropuerto. todo es sencillo. para el centro no tengo más que tomar una autobús que para en la puerta de la terminal, y para ir al aeropuerto debo ir a la terminal que hay junto al río de la plata, a 15 minutos caminando desde el centro. tengo mi mapa en el bolsillo y unas preciosas horas por delante. ya estoy lo suficientemente despierto e informado como para trazar un plan para el día de hoy. es miércoles, 8 de julio y tengo que tomar el vuelo que cruza el río de la plata, de montevideo a buenos aires, a las 18_00h, así que deberé estar en el aeropuerto unas tres horas antes; no seamos apretados, pongamos a las 15_30h. una vez llegue a buenos aires, a eso de las 19_00h, empezará mi carrera por la ciudad. aterrizo en el "aeroparque", pero mi avión a nueva zelanda sale desde el aeropuerto "ezeiza". sólo tengo 3 horas para ir de uno a otro, porque el vuelo a auckland sale a las 22_00h.

el día es jodidamente frío y ligeramente nublado, pero no hay riesgo de que llueva. el tráfico es horrible, lo que hace que el autobús llegue al centro a mediodía. paso las siguientes horas caminando por el centro histórico. empiezo en la plaza de la independencia para ir bajando por las calles peatonales que la rodean. no es la ciudad más bonita del mundo, y llega a resultarme algo fría, más allá de la temperatura invernal. tiene cierto aire de falsa, y me recuerda a bratislava. compro unas postales y hojeo unos libros de segunda mano en el puestecillo de un viejo con el que charlo durante un buen rato.


no tengo ganas de problemas, así que cuando dan las dos y media, decido ponerme en marcha hacia el aeropuerto. antes paro en una tiendecilla de barrio y compro manzanas, mandarinas y un par de bocadillos de jamon york. pregunto sobre como llegar al terminal de autobuses y me indican un camino que no es directo pero es seguro. montevideo no es una excepción y los alrededores de la estación de autobuses son zona apache. con mis mochilas y mi bolsa de víveres me encamino por las calles que me han recomendado en la tienda.

-buenas tardes señor. ¿sería tan amable de decirme cómo se llama esta calle? -pregunto a un tipo que amarra su bicicleta a una farola.
-calle rubinos. ¿dónde vas? -me pregunta sin darme tiempo a darle las gracias..
-a la terminal de autobuses. según me han dicho tengo que seguir por aquí hasta cruzarme con la calle orfeón, y torcer a la izquierda.
-ese camino es más largo, mejor te puedes ir por aquí y por acá -me dice.
-¿por aquí?
-si, sales directo a la estación.
-gracias.
-no, por favor.

decido hacer caso al tipo de la bicicleta y me meto por la calle que me ha dicho. no tardo en arrepentirme. las dos aceras están ocupadas por sendos grupos de yonkis metiéndose farla y jaco. ya no puedo darme la vuelta; "ni se te ocurra darte la vuelta", me dice una voz en la cabeza. la has cagado metiéndote aquí, pero ya tienes que apechugar. me lanzo directamente a la carretera, aprovechando que hay poco tráfico, aunque el poco que hay no me deja separarme demasiado de la acera.


-¿podemos ayudarte? -oigo a mi lado, adonde no he querido mirar para evitar problemas.
-no gracias -digo mientras pienso que no deben darse las gracias en estas situaciones. hubiera bastado un "no" o un "paso".
-¿dónde vas, jefe?
-voy a la estación.
-te puedo acompañar si quieres.
-no hace falta, gracias -le digo mientras me vuelvo hacia la voz.

casi me caigo de espaldas cuando veo que no hay un tipo, sino dos. uno de ellos, el que habla, está subido a la espalda del otro. viendo las esmirriadas piernas del primero, deduzco que tiene algún problema y que probablemente ande en silla de ruedas. el otro se limita a llevarle a cuestas sin decir nada. la estampa es realmente surrealista: un tipo con otro colgado como si fuera una mochila. el paralítico se aferra al cuello de su caballo con ambas manos y me habla por encima del hombro de este. la imagen, tan grotesca, me trae a la memoria "basket case", una vieja y extraña película que iba de dos hermanos siameses. en un cálculo rápido, decido que el paralítico pesará al menos 60 kilos, y mi mochila apenas llega a 20, así que aprieto el paso con la intención de dejarles atrás, de hacerles abandonar por agotamiento, como hacía indurain con los italianos subiendo el tourmalet. funciona, y sus frases, cada vez menos sutiles y más amenazantes, van quedando atrás. llego a avergonzarme un poco de aprovecharme de esa forma de su desgracia, pero qué coño, el colega quiere mi pasta. que se joda. solo espero que no lo pague con su mula.


llego a la estación a tiempo de tomar un autobús que estaba a punto de salir. salen cada hora, así que si no llego a tomar ese, hubiese tenido problemas. pensaba que iba con tiempo de sobra, pero no era así. en el momento en que uno depende de terceros nunca se puede confiar. quizás lo aprenda algún día antes de terminar el viaje. sea como sea, por suerte o por buena planificación, llego al aeropuerto y facturo la mochila con tiempo de sentarme a comer un poco. la chica de pluna, la compañía con la que hago el primer vuelo, me ha dicho que al tener que cambiar de aeropuerto en buenos aires, me tengo que hacer cargo yo mismo de la mochila, es decir, a todos los efectos son dos vuelos independientes. eso quiere decir que tendré que volver a facturar el equipaje en ezeiza, o lo que es lo mismo, que deberé estar al menos un par de horas antes. mis tres horas para cruzar buenos aires se han reducido a una. tengo una puta hora para cruzar la ciudad. ni se me ocurre la posibilidad de que alguien más haga ese mismo trayecto, así que lo único que puedo hacer es lamentarme y acordarme de la familia de quien impuso la norma que prohíbe tomar directamente el segundo vuelo desde buenos aires.

-para mi sería más cómodo tomar el vuelo directamente en buenos aires, así tendría tiempo de llegar sin agobios -trato de explicar a la señorita.
-lo siento señor, eso no es posible. tiene que tomar el vuelo en montevideo -concluya la señorita.

por fortuna, todo marcha sobre ruedas. el vuelo sale con puntualidad suiza y el buen tiempo hace que incluso lleguemos con un par de minutos de adelanto. es increíble la cantidad de gente que tiene que revisar mi pasaporte antes de poder pisar suelo argentino. todos quieren ver mi careto. con la paciencia de un monje meditador he conseguido salir del laberinto y ya estoy buscando medio de cambiar de aeropuerto. en el autobús que nos ha llevado de la terminal al aparato he conocido a un chico argentino que me ha dicho que hay una línea de autobuses, "manuel tienda león", que une ambos aeropuertos. echo un vistazo y encuentro fácilmente su taquilla gracias a un enorme luminoso de color blanco.


-buenas tardes. necesito ir al aeropuerto ezeiza, es urgente.
-acaba de salir uno hace un minuto, deberá esperar al siguiente, dentro de una hora.
-¿una hora? -pregunto revisando el reloj para comprobar que son las 19_01h. tengo que estar allí dentro de una hora. ¿cuánto tarda en llegar?
-unos 80 minutos.
-¡no me diga eso! ¡voy a perder el vuelo! ¡no puedo creerlo! ¿tienen alguna otra forma de llegar?
-podemos ofrecerle un viaje express.
-¿cuándo sale?
-ahora mismo, si así lo desea.
-¿cuánto tarda?
-unos cuarenta minutos.
-perfecto, me lo quedo. ¿cuánto va a costarme?
-141 pesos.
-no sé ni en que país estoy. ¿puede traducírmelo a dólares americanos?
-37 dólares.
-¡¡37 pavos!! madre mía. no me haga caso... ¿puedo pagar con tarjeta?
-por supuesto. espere un segundo, enseguida vienen a recogerle.

un puto minuto va a costarme 37 dólares. mientras espero repaso el tiempo que ha pasado desde que aterricé hasta que llegué al mostrador de "manuel tienda león" y trato de acortar el trayecto en un minuto. ya lo tengo, la payasada de sacar la lengua me ha costado 37 pavos. al aterrizar, nos han hecho ponernos en cola e ir pasando uno a uno para hacernos una foto, imagino que por temas de seguridad. cuando ha sido mi turno no he podido evitar la tentación de sacar la lengua, así que la policía encargada de ha enfadado y me ha reñido como si fiera un niño y me dejado para el último. yo estaba tan cansado que ni siquiera la he escuchado. he esperado mi turo, he vuelto a posar con mi lengua escondida y en paz. ahí tengo el minuto. la llegada de un tipo pulcramente vestido de riguroso negro, chaqueta, corbata y chaleco interrumpe mis pensamientos.

-cuando desee el señor. su coche está listo -me dice con voz de melocotón.
-vámonos, que tengo mucha prisa.

me conduce a la calle, hacia un coche negro, de lunas tintadas. brilla como si lo acabaran de encerar. la tapicería es de piel y huele de maravilla. tengo la impresión de que he contratado un servicio de lujo. joder, voy en un coche negro con chófer trajeado de arriba a abajo. soy un tipo importante.

-¿cuánto tardaremos en llegar? -pregunto nervioso.
-en condiciones normales no serían más de cuarente minutos, pero hoy no es un día normal. mañana es 9 de julio, el día de la independencia de argentina, y el viernes es puente, así que hay mucho tráfico y más teniendo en cuenta que es hora punta.

tiene puesta la radio en una emisora que cada diez minutos informa sobre el estado del tráfico. justo cuando salimos comenta una serie de accesos que están colapsados. más que la sección de tráfico, parece la sección de necrológicas.

-pues vaya, resulta que la autopista por donde tenía pensado ir está colapsada. tendré que cambiar la ruta. creo que lo mejor es cruzar por el centro. así al menos tendremos posibilidad de cambiar de ruta si fuera necesario. si nos metemos en la autopista y nos encontramos con un tapón, no podremos hacer nada.
-me pongo en sus manos. lo único que le pido es que me ayude a no perder el vuelo, es importante. sale a las 22_00h, así que debería llegar a las 20_00h.
-va a estar justo, pero lo intentaremos.

con la charlilla que hemos tenido, creo que he conseguido que armando se implique. cada diez minutos, la radio informa sobre las cada vez más colapsadas carreteras de salida de buenos aires, y armando me cuenta cómo afecta eso a nuestro camino. al caos propio de una tarde antes de un puente, se han unido un accidente y una manifestación de los hinchas de un equipo de fútbol, huracán, harto ya de malos arbitrajes.



-esto es increíble. ¡no me diga que puedo llegar a perder el vuelo por culpa de una manifestación de los hinchas de huracán! -digo sin salir de mi asombro pero sin poder evitar una risa sincera.
-señor, debería usted haber visto los últimos arbitrajes -me responde armando.

9 comentarios:

Yomismo dijo...

Que tensión!!
Espero que hayas llegado a tiempo al avizón ;)

pedro dijo...

joder un mal arbitraje exige una manifestación tio! espero que hayas tenido suerte y se retrasara el vuelo una horita...

Juan Mancera dijo...

Hasta allí son los árbitros malos, no veas la que se formó en el campo, o como dicen allá, en la "cansha"

Javier Ortiz dijo...

tio, que egoista... en vez de bajarte y apoyar a la hinshada...

mi avion mi avion.... parece el umbral con su libro!!!

Haberte bajado del coche, cogido una camiseta de huracán, y a protestar de los arbitros, que vaya vaya...


XD

F dijo...

Que tension me cago en to. Espero que cuando llegues a Australia la cosa sea mas tranquila.
Aaaaaaaaarrrrrrrrrrrrrrgggggggggg espero el post de mañana.

Julia dijo...

Demasiada información y demasiada tensión para una mente agotada como la mía.
Espero que lo consiguieras o quizá mejor que no lo cogieras y conocieras a alguien interesante como la chica del sofá. Nunca se sabe. Ya nos cuentas.
Un beso.

Manderlay dijo...

No sé si es por el ángulo de la cámara pero estás más gordito :) me alegro. Porque entre el chandal el gorrillo y los cinco kilos de menos ya parecías un gorrilla hijomido, Julia ten cuidado según Pedro no podemos hablar de sus amorios por aqu; nos lo prohibio en uno de su post Castrador! XDDDDD

Sergio dijo...

arrrrbitron cabroooon
arrrbitron cabroooon!!!!!

es como si lo escuchara, es verdad lo que dicen por aqui se te ve mas gordito, esta claro que los dias con tu familia te han venido bien, se te ve mas recuperao.
Una lengua por 37 pavos no es tan caro hio, al Liñan seguro que le cuestan mas.
UN ABRAZO.

Julia dijo...

Gracias, Manderlay. Pero creo que mi comentario no infringe ninguna norma de las que puso Pedro.
Cuando yo me paso con alguien, siempre es con Pedro. :)

Publicar un comentario